Intentando ser tu perra – realidades


Fantasía y realidad se habían mezclado en aquel relato, que comenzó como una especie de juego, de prueba para saber si ella era capaz de escribir algo sobre la sumisión.
Como expliqué al comienzo de esta serie, a medida que escribía le iba enviando -tal cual los he colgado- partes del mismo. Le consultaba que le parecía como iba desarrollándose, si le gustaba, etc.
A lo cual él le enviaba un nuevo mail. Este es un fragmento del primero que recibió después de la segunda entrega:

Me gusta mucho, muchísimo. Eres buena como escritora y como sumisa. Ahora quiero que sigas escribiendo la tercera parte, pero que lo hagas con unas pinzas de ropa en los pezones. Pero antes de ponértelas quisiera que te las pusieras en un dedo y si te hacen daño, ábrelas para que estén más flojas. Por ahora no quiero que te hagan daño, así que si te aprietan mucho en el dedo, ábrelas y cuando no te hagan daño en el dedo, te las pones en los pezones mientras lees el relato. No quiero que te hagan daño, sólo que las lleves y te marquen. Ya te he publicado la primera parte. Me gustaría que lo leyeras, pero con las pinzas puestas. Y que me cuentes qué has sentido. Ya sabes lo que quiero, pero puedes no hacerlo. Es tu libre decisión. Pero me gustaría mucho que lo hicieras. Un beso muy, muy dulce.

La excitación al leer su correo subió si cabe aún más, me dirigí a el cuarto de servicio, cogí dos pinzas y las coloqué en mis dedos, notaba la presión, sin hacer daño pero sabia que en mis pezones iba a ser distinto, las abrí un poco, probando si era capaz de aguantar la presión que la madera ejercía en ellos.
Deseaba estar por completo, como si fuera un ritual, era mi entrega a ese hombre, ese hombre casi desconocido. Acto seguido miré mis pechos y acariciando mis pezones, los sujete con una mano mientras con la otra colocaba las pinzas en ellos.
Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, hasta pararse en mi coño, mi coño mojado, abierto, húmedo, loco de ser penetrado, usado.
Era hora de enviarle mi respuesta.

“Lo acabo de leer, con las pinzas en mis pezones, con mi sexo húmedo, no me hacen daño, solo noto como si unos dedos los pellizcaran suavemente , me hacen estar derecha, arquear mi espalda, tengo ganas de cerrar los ojos y me desnudarme, de abandonarme a tus deseos, estas pinzas eres tu, .. y me gusta, me gusta esa sensacion.. esa sensacion de entrega.”
“Ahora voy a seguir escribiendo, si es que puedo, uf .. como me tienes .. como estoy.. como me gusta ..”

El intercambio de correos seguía, caldeando aún más el ambiente, despertando mis deseos,mis instintos, mi entrega, deseando ser su sumisa, su esclava y ser utilizada por él a su antojo.

Las pinzas son mis dedos. Quiero que las sientas como si yo te los pellizcara. Estoy detrás de ti pellizcándote los pezones, mientras tú escribes. Sé que tienes el coño mojado, como buena sumisa. Y yo tengo la polla dura, muy dura. Quiero que te desnudes, que escribas desnuda, que sigas escribiendo, que lo termines y que esperes nuevas órdenes. Me gustas como sumisa pues parece que eres dócil y puta. Me gusta cómo te entregas. Termina el relato, envíamelo y espera mis nuevas órdenes.

Mis textos fueron expuestos en otro blog, expuestos a sus lectores. Sus nuevas ordenes eran claras, tenia que entrarn en el blog y comentar en cada uno de los post, comentar como me sentía cuando estaba escribiendo, cometar en el, desnuda con las pinzas puestas y mostrarme tal cual soy para el una zorra, una gata caliente, una puta, su puta


Así fue como lo escribí, así es como estoy ahora. Esta tarde le envié un correo pidiendole permiso para colocar sus correos aquí. Me lo concedió solicitando al mismo una petición, un gusto , un deseo que de nuevo, lo escribiera como la otra vea; en pelotas y con “sus pinzas” colocadas en mis pezones. Así lo hago, así me gusta, así me siento puta, zorra. No sé si algunos de los que me leeis podeis comprender lo que se siente, pero es deliciosamente morboso, excitante. Mi sillon esta mojado por mis fluidos, se que no puedo tocarme, ni correme , me como las ganas, un cosquilleo intenso tortura mi clítoris, pero sé que no puedo, eso es lo bueno, lo grande , lo sublime, intentar controlar el deseo y la excitacion producida por él.

Esta serie aún no ha acabado, espero que os guste o al menos que opineis sobre ella o mejor aún sobre MI

~ por sexoyfetichismo en mayo 11, 2009.

4 comentarios to “Intentando ser tu perra – realidades”

  1. Me gusta Pasión. Te imagino controlando lo incontrolable y espero el momento de tu gran corrida, de tus megaorgasmo como una tifón que sale de tu sexo sale de allí y llega a todas las neuronas de cabeza.

  2. Dices o pides que opinemos sobre tu experiencia o sobre ti.
    No tengo nada malo que decirte, todo lo contrario, te muestras como eres erotica, sensual y deseando descubrir cosas nuevas, ole tu y tus narices.

    Bravo¡

    Un besazo y espero que sigas disfrutando como cuando y donde quieras tu cuerpo es tuyo y haces bien en darte placer.

  3. alma: no me es claro quien escribe esto Tu? alguien amigo del blog? Besos Hilda

  4. Sobre ti ? Me excita pensarte sentada desnuda, húmeda, deseando irte y reteniendo tus ganas, excita pensarte, me excitas tú, leerte, escribirte, imaginarte…

    Mis besos para ti

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